Revista Todo
amano¿Puede prohibirse el uso de barbacoas en zonas privativas?
Estimados lectores y amigos, en mi segundo artículo, y dado que llega el buen tiempo y apetecen las barbacoas con los amigos, deseo hablarles hoy acerca del uso de las barbacoas en zonas privativas. Dicha práctica, suele ser una causa importante de problemas comunitarios, debido a las quejas de propietarios por humos y olores.
Sobre esta cuestión, la Audiencia de Málaga ya se pronunció al respecto, y en definitiva, son los Estatutos de la Comunidad los únicos que pueden prohibir a prevención cualquier actividad que pudiera ser molesta para el resto de los vecinos, pero mientras tal limitación al uso privativo de la vivienda no cuente con el apoyo de los Estatutos, cualquier restricción al disfrute de la propiedad será nula.
Es por esto, que si los Estatutos de la comunidad demandada no prohíben de una forma expresa la instalación y uso de barbacoas, la comunidad no puede prohibirlas de una forma general, sino tan sólo por la vía del art. 7-2 de la Ley de Propiedad Horizontal, y solamente la modificación de los Estatutos en el sentido pretendido por la Comunidad podría legitimar la limitación al dominio que trata de imponérsele al demandante y al resto de propietarios de las primeras plantas; y evidentemente, para tal modificación sería preciso que tal acuerdo se adopte por unanimidad. (La unanimidad sólo será exigible para la validez de los acuerdos que impliquen la aprobación o modificación de las reglas contenidas en el Título Constitutivo de la propiedad horizontal o en los Estatutos de la comunidad).
Por lo general la limitación al uso y utilización de barbacoas, debe estar establecida en los Estatutos de la Comunidad de manera expresa. Si no está establecido así, la Comunidad no puede prohibir su uso, restringir el disfrute de la propiedad, salvo que suponga una actividad nociva, molesta, insalubre, etc., para el resto de copropietarios.
Este verano, disfruten de las buenas carnes y pescados que hay en la Axarquía, a la barbacoa, pero siempre con la sonrisa de sus vecinos y sin malos olores ni humores…
amanoEstimados lectores, vecinos de la Axarquía. Es para mi un placer comenzar a escribir artículos en la revista axárquica “TODO”.
En el rincón del Administrador, deseo mantenerles informados de las inquietudes que puedan surgirles sobre su Comunidad.
En este primer artículo, deseo plantearles un tema que desgraciadamente, debido a la situación económica que atraviesa nuestro país, se da cada vez más a menudo en las Comunidades de Propietarios… La Morosidad.
¿Qué hacemos con los vecinos morosos?
Cuando un miembro de la comunidad de propietarios no cumple con los pagos de las cuotas de participación ordinarias o las derramas extraordinarias, debidamente aprobadas y exigibles, tras un mes de impago, se puede empezar actuar. Al igual que ante un inquilino moroso, en un principio, es recomendable avisarle en persona de forma amistosa. Si no resulta efectivo, se debe enviar un aviso de requerimiento de pago y notificación de deuda mediante un burofax, tal y como recomiendan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Si el moroso sigue sin hacer caso, la Junta de Propietarios debe acordar una mayoría simple para liquidar la deuda y autorizar al presidente a que comience un proceso monitorio rápido para reclamar la deuda. Estos acuerdos se tendrán que comunicar a todos los vecinos. Si a pesar del juicio no paga, se podría iniciar un proceso embargo de la vivienda.
Como último apunte, les recomiendo que si en su Comunidad existe algún deudor que realmente no puede pagar y lo expone ante la asamblea… Denle la oportunidad de que pueda ir pagando poco a poco. Ayudar al que lo necesite, en un momento determinado, siempre es la mejor fórmula para que la buena vecindad, y la paz, reine entre vecinos, en beneficio siempre de su Comunidad.
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