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Tiendologuia.com - Si el barrenillo o carcoma de los muebles es un temible enemigo de la madera de nuestras casas, un escarabajo de la misma familia, y de aspecto muy parecido, y también temible, es el escarabajo del pan, que a diferencia del anterior se ha especializado en alimentos ricos en almidón, como el pan. En más de una ocasión hemos tenido oportunidad de ver el adulto, un diminuto escarabajo de color pardo, que a veces se puede confundir con una mosquita de las frutas, pero de vuelo más pesado, que acude a la luz y tras chocar con la lámpara lo vemos deambular un trecho antes de remontar su torpe vuelo.

En efecto, se trata de un diminuto escarabajo o Coleóptero (por tanto con el primer par de alas transformado en estuche bajo el que se pliega el segundo par de alas membranosas y funcionales), perteneciente a la familia Anobiidae, que engloba escarabajos poco llamativos, con la cabeza hipognata, embutida en el protórax, casi invisible dorsalmente, y antenas cortas aserradas. La especie que aludimos en esta ocasión se denomina científicamente Stegobium paniceum, aludiendo a uno de sus alimentos preferidos: el pan, aunque en realidad este escarabajo se nutre de alimentos que contengan almidón, donde su larva labra galerías, parecidas a las que hace la carcoma, y como ésta, dejando un agujero cuando sale el adulto. Esta especie ha sido transportada por el intercambio comercial por todas parte del mundo y actualmente se considera cosmopolita, aunque es más común en países cálidos. Se dice que la costumbre marinera de arrojar las galletas sobre la mesa antes de comerlas era para expulsar las posibles larvas de este escarabajo que, casi con seguridad, se encuentran en estos alimentos.

El escarabajo del pan tiene 2-3 mm de largo, con un aspecto cilíndrico y coloración marrón rojiza. Las características principales son la mencionada posición retraída de la cabeza debajo del tórax, antenas lisas (no aserradas) con los últimos artejos más anchos y la disposición de estrías longitudinales en los élitro. La base del pronoto es igual que la distancia de los élitros, confiriéndole un aspecto redondeado. Élitros con estrías longitudinales.

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En el capítulo anterior abordamos el caso de una potente plaga de la madera de nuestras viviendas, la llamada “carcoma”. En este nuevo episodio seguiremos con los escarabajos especializados en la madera, pero dejaremos los más grandes para detenernos en los más pequeños, conocidos como “barrenillos”, aunque también se les conoce como “carcoma de los muebles”, para diferenciarla de la carcoma de las vigas que vimos anteriormente. También atacan al papel. Los famosos “ratones de biblioteca” que se alude cuando se quiere referir a seres que viven permanentemente en las bibliotecas, no son ratones en realidad, sino barrenillos que se nutren de la celulosa del papel de los libros.

Hay varias especies de escarabajos (Coleópteros) especializados en la madera de los muebles de nuestras viviendas, pero sin duda el más corriente y más dañino es el barrenillo o carcoma común de los muebles (Anobium puntatum), aunque hay más especies con estas características. Estos insectos pertenecen a la familia Anobiidae, que agrupa escarabajos de entre 1,5 y 9 mm de longitud y son predominantemente marrones, pardo-rojizos o negruzcos. El cuerpo es casi siempre cilíndrico, a veces redondeado y está recubierto por una abundante pubescencia. La cabeza está más o menos retraída y escondida bajo el pronoto; las antenas pueden ser filiformes, aserradas o pectinadas; los ojos son grandes. Las patas son delgadas y en algunos casos pueden plegarse y ocultarse en surcos en la parte inferior del cuerpo; los tarsos son pentámeros (con cinco artejos en todas las patas).

Los pequeños escarabajos adultos salen durante los meses de verano. Estos escarabajos, que viven solamente un par de semanas, pueden volar y frecuentemente se confunden con moscas pequeñas. Poco tiempo después de la salida se aparean y la hembra empieza a poner los huevos. Éstos no son nunca depositados sobre superficies lisas, sino en las grietas, en el extremo de una fibra o sobre madera no pulida, y con frecuencia en viejos agujeros. Invaden todo tipo de maderas de los hogares, no sólo vigas, sino también madera de la sillería, marcos de cuadros y ventanas, etc., especialmente el mobiliario viejo. Los huevos hacen eclosión al cabo de 3-4 semanas, y las diminutas larvas empiezan a roer inmediatamente hacia el interior de la madera, dejando partículas indigestas de madera en los túneles, en forma de bolitas oblongas de excrementos. A medida que crecen las larvas, el diámetro del túnel aumenta gradualmente. Las larvas no abandonan la madera y por consiguiente no pueden deambular de una parte del mueble a otra. Su actividad se detecta por los pequeños crujidos que forma la larva al morder la madera.

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amanoLa madera de nuestras casas no es actualmente un material abundante. Hemos sustituido las antiguas vigas de madera por vigas de hormigón armado, y los muebles, revestidos de materiales sintéticos, tienen una base que lo más que se parece a la madera es el serrín (los aglomerados). En estas condiciones es raro que tengamos como inquilino algún ejemplar de carcoma, una plaga que ha estado acompañando al ser humano desde la antigüedad, invadiendo todo lo que estuviera construido con madera, que antiguamente era casi todo. Su presencia se delata primero por el típico sonido que produce la larva al roer la madera, y luego por el polvillo (de roedura) que va saliendo del agujero de emergencia o salida del adulto.

Con el nombre de “carcoma” se alude a una gran cantidad de insectos, la mayoría de ellos escarabajos, que tienen como característica común la alimentación de sus respectivas larvas, a costa de la madera seca, es decir, son xilófagos. En realidad, estos animales viven perfectamente en el medio natural desarrollándose a partir de madera de árboles o ramas muertas, nunca vivas. Hay otro tipo de carcomas, llamadas barrenillos, que pueden atacar a los árboles vivos, pero principalmente bajo su corteza, caso que no es el que nos ocupa porque en nuestras viviendas la madera siempre será madera seca y por tanto muerta. El grupo de escarabajos que más cantidad de especies tiene especializadas en nutrir su larva con la madera seca es el de los Cerambícidos, uno de los grupos más llamativos de coleópteros, claramente distinguibles de los demás por sus largas antenas, que puede sobrepasar ampliamente el extremo final de su abdomen. De estas especies, se puede decir que la más asidua de nuestras viviendas es la carcoma doméstica (Hylotrupes bajulus), que constituye una de las plagas más importantes de la madera que forma parte de las estructuras de la vivienda, especializada en madera completamente seca, de las que se nutre principalmente de la parte exterior, es decir, de la albura.

El escarabajo adulto, que puede desarrollar su ciclo completo en maderas secas que se encuentra en el medio natural, sale de los troncos en la época más calurosa del verano, se aparea y la hembra empieza a poner sus huevos. Si logra entrar en una vivienda, la puesta la hace directamente sobre el artesonado de madera de la vivienda. Puede llegar a poner hasta 400 huevos y los deposita, con la ayuda de un largo oviscapto en el fondo de grietas de la madera. Los huevos hacen eclosión al cabo de unos 14 días y, como insecto holometábolo, desarrolla una metamorfosis, primero con varios estadios larvales que son los que realizan la operación de carcomida, realizando varias mudas a lo largo de un periodo que abarca más de dos años, aunque el periodo real de desarrollo y el tamaño final de la larva dependen de la temperatura y del contenido nutritivo de la madera. La duración media del periodo larvario es probablemente de 3-4 años, pero puede ser mucho más largo. La larva se alimenta principalmente de la albura y con frecuencia roe hacia fuera, dirigiéndose hacia la superficie, hasta que una capa delgada como el papel la separa del mundo exterior. Una vez completado el crecimiento de la larva, se prepara una cámara pupal en forma de capullo, que cierra con toscas astillas, royendo primero un agujero por donde el adulto, cuando esté formado, saldrá al exterior.

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amanoEn el capítulo anterior hablábamos de los escarabajos de las legumbres (familia Bruchidae), que también se les ha ido llamando “gorgojos”, pero decíamos que este nombre era preferible reservarlos a otros escarabajos que también atacan a algunos alimentos, que son los auténticos “gorgojos”, es decir, escarabajos de la familia Curculionidae, cuya característica común más notable es la de tener un rostro alargado en forma de trompa, en cuyo extremo se encuentra la boca y dos pequeñas pero poderosas mandíbulas. Estos gorgojos son muy pequeños y vulgarmente se les ha llamado “cocos”. Aunque ahora es más infrecuente, debido al aumento de medidas higiénicas y de desinsectación, no hace mucho eran una auténtica pesadilla. En plena época de hambruna de nuestra postguerra civil, a la escasez de cereal por la falta de cosechas, se unía unas enormes pérdidas por la actividad de los ratones y los gorgojos en los graneros. En esta sección vamos ha hablar un poco de los gorgojos de los cereales, que son principalmente dos: el gorgojo del arroz (Sitophilus oryzae) y el gorgojo del trigo (Sitophilus granarius).

Ambos gorgojos o cocos son muy parecidos, los dos son muy pequeños, de 3-5 mm de longitud, alargados, cilíndricos, de cuerpo muy endurecido y de color pardo oscuro. Como hemos dicho, dado que son Curculionidos, su cabeza se prolonga hacia delante en forma de pico, a cuyos lados se disponen las antenas, que son típicamente acodadas. El gorgojo del trigo es más oscuro y brillante, mientras que el gorgojo del arroz es de un pardo castaño y presenta cuatro manchas amarillentas en los élitros y es un poco más pequeño que el primero.

El ciclo biológico de ambas especies de gorgojos es muy similar. Los gorgojos infestan los alimentos cuando una hembra grávida cava con su pico un pequeño agujero en la parte más tierna del grano y deposita sus huevos en los granos, en los cereales o en el arroz, poniendo solo un huevo en cada agujero, cubriendo el huevo con una secreción mucilaginosa. Estos huevos son blancos, brillantes, redondeados en un extremo y con una protuberancia plana en el otro, por el cual se fija al interior del grano. De este huevo nace una diminuta larva ápoda y gruesa de 2,5-3 mm de largo, de color blanquecino excepto la cabeza, que presenta fuertes mandíbulas que va aumentando de tamaño en sucesivas mudas (generalmente tres) conforme va alimentándose royendo el grano, de forma que una sola larva acaba destruyendo todo el grano. Alcanzado su máximo tamaño, inicia la pupación, construyendo una cámara pupal dentro del grano para transformarse en adulto o imago. Éste, una vez formado, emerge al exterior produciendo el característico agujero de emergencia que es el síntoma más evidente de infestación.

Normalmente tienen un ciclo anual (son univoltinos) pero en condiciones estables del almacén pueden desarrollar más de un ciclo. Al parecer las temperaturas altas estimulan el crecimiento, siempre que haya alimento. De todos modos, la vida media de una hembra no supera el año en el caso del gorgojo del arroz y excepcionalmente llega a dos años en el gorgojo del trigo.

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amanoEn los restos arqueológicos de culturas milenarias se han encontrado semillas secas de legumbres con un característico agujero circular que sin ninguna duda revela que fueron atacadas por un insecto que todavía hoy, con las potentes medidas disuasorias, nos visitan en nuestras casas: los escarabajos o gorgojos de las semillas. Estos escarabajos han sido una pesadilla continuamente para nuestras legumbres almacenadas. Se cuenta que, durante la guerra civil y los años de racionamiento posteriores, un niño preguntaba a su madre ¿qué vamos a comer hoy? Y la madre le contestaba: “lentejas con música”. Con esta jocosa expresión esta señora aludía a unas lentejas invadidas por escarabajos o gorgojos de las semillas, de forma que al masticarlas produciría un “clic” de la rotura de sus cuerpos que era esa “música” a la que aludía. Antiguamente era normal ver algún garbanzo, habichuela, guisante o lenteja con tuviera alguno de estos pequeños escarabajos, limitándose a apartarlos y seguir comiendo, o, como decían antes, “mejor comerlos porque así tienen más alimento”. Afortunadamente hoy día esta situación es insólita en el comercio normalizado. No sucede lo mismo con los alimentos ecológicos, que al estar libres de tratamientos no es inusual que aparezcan parasitados en mayor o menor grado.

Los escarabajos de las semillas, que también se les llama “gorgojos”, pero preferimos no usar aquí porque se confundirían con otros escarabajos que más genuinamente son gorgojos, pertenecen a la familia Bruchidae, que agrupa unos insectos que tienen la característica biológica común de que sus larvas se nutren exclusivamente de semillas de determinadas plantas, principalmente Leguminosas, aunque también los hay que atacan a las semillas de corregüelas, jaras, palmas, etc. Al ser coleópteros, tienen el primer par de alas más endurecido para formar un estuche dorsal donde se pliega el segundo par de alas membranosas, que usa para volar. Una característica general de estos insectos, de aspecto poco llamativo, es que sus élitros dejan al descubierto el último segmento abdominal o pigidio.

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