Revista Todo
La falsa acacia es una de las muchas especies de la gran familia de las Leguminosas, plantas cuyos frutos son las típicas legumbres, y subfamilia Papilionoideas, con flores irregulares amariposadas. Su nombre científico es Robinia pseudoacacia, en el que su parte genérica alude a un botánico francés de la edad media llamado Jean Robin, y la parte específica alude al hecho de que es una falsa acacia, ya que a diferencia de las acacias, que tienen inflorescencias globosas con flores regulares, ésta tiene flores amariposadas o papilionáceas. Especie ornamental, se han obtenido en viveros diversas variedades, tales como la “Pyramidalis”, la “Tortuosa”, la “Unifolia”, etc. Se conocen otras especies del género Robinia que igualmente han merecido la atención como ornamentales, entre las que destaca la acacia rosa (Robinia hispida), del sudeste de Estados Unidos, de flores rosadas o rojizas, la falsa acacia viscosa (Robinia viscosa), de Carolina (Estados Unidos) y de flores rosadas con una mancha amarilla, etc.

Se trata de un árbol caducifolio que puede alcanzar hasta los 25 m de altura, aunque normalmente no supera los 15 m. Su raíz es gruesa, con crecimiento superficial, y de donde pueden brotar retoños a larga distancia. Tronco no muy grueso, de corteza pardo-amarillenta y de textura resquebrajada; ramificación algo abierta, dando lugar a una copa amplia pero irregular, con muchas ramas, las más jóvenes con espículas espinosas y ramillas tomentosas, volviéndose pronto lampiñas, con agudas costillas longitudinales. Hojas caducas y en disposición alterna, grandes, de unos 32 cm de largo, con un peciolo articulado en la base, limbo compuesto e imparipinnado, con 3-9 pares de foliolos más una impar apical, de 2,5-5 mm de largo, ovalados, de borde entero, verde poco brillante en el haz, más claro y tomentosa de joven en el envés, lampiños, redondeados o truncados en el ápice, donde presenta un pequeño pico. Flores hermafroditas, irregulares, amariposadas y aromáticas, dispuestas en inflorescencias tipo racimos axilares colgantes, de 10-25 cm de largo, con pedúnculos florales de 3-12 mm. Periantio con un cáliz de 4-7,5 mm, con sépalos parcialmente unidos en forma de campana, con dos labios cortos, e superior con dos dientes y el inferior con tres dientes; corola de 15-20 cm, con pétalos de color blanco, todos con uña, siendo el estandarte ovalado, escotado en el ápice y lampiño, tan largo como las alas, quilla igual de larga pero en forma de faca, con dos orejuelas en la base; androceo con 10 estambres desiguales, 9 soldados al tubo por sus filamentos y uno libre; gineceo formado por un ovario sobre un pie alargado, con estigma acodado en la base, tomentoso en el ápice, rematado por un estigma hemiesférico. Fruto seco y dehiscente, tipo legumbre, alargada, pardo-rojiza en la madurez, de 5-12 cm de largo y 1-1,5 cm de ancho, comprimida lateralmente, pero sin estrangularse entre las semillas, con un dorso ligeramente alado, que se abre en dos valvas para liberar a 3-18 semillas en forma de alubias, de 4-5,5 mm de largo y color pardusco.

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El eucalipto, también conocido como “eucalipto colorado”, es una de las muchas especies de árboles de la familia Myrtaceae, a la que también pertenece el guayabo, el clavo y el arrayán, que tienen en común características como sus hojas correosas que al trasluz revelan puntitos claros que corresponden a glándulas de esencias. Su nombre científico es Eucalyptus camaldulensis, en el que su parte genérica, proveniente el griego kaliptós, significa “cubierto”, aludiendo a la envoltura que produce el cáliz en la flor, y la parte específica alude a un antiguo jardín botánico de la Toscana llamado “Camaldoli”, de donde se describió por primera vez. Hay muchas otras especies del género Eucalyptus que han sido importadas y que pueden confundirse con ésta, que es la más extendida. Por ejemplo, también es muy abundante en nuestro país el eucalipto azul (Eucalyptus globulus), que se diferencia claramente de éste por sus flores solitarias y frutos tuberculados. En el sur de España también se ha cultivado mucho el eucalipto de cabezuela mazuda (Eucalyptus gomphocephala), de corteza fibrosa y frutos en forma de campana, y muchas otras especies, menos frecuente, que se importan en lugares dispersos.

El eucalipto es un árbol robusto, que puede alcanzar alturas considerables, conociéndose ejemplares de hasta 40 m, aunque lo normal es que no superen los 20 m de altura. Raíces muy desarrolladas, creciendo lo que sea necesario para encontrar agua, por lo que a veces llega a producir problemas en los sistemas de conducción de agua de las ciudades. Tronco columnar, que puede hacerse muy grueso, aunque no muy largo, dividiéndose pronto en ramas principales muy gruesas; corteza característica, recordando la del plátano de paseo, muy lisa, de color pardo-grisáceo a pardo-rojizo, que se desprende en placas irregulares, dejando cicatrices blanquecinas; ramificación no muy abierta, dando lugar a una copa irregular alta, pero no ancha y poco tupida, dando sombras clareadas. Hojas perennes y en disposición alterna en ramas adultas, en ramillas de color rojizo, opuestas en ramas jóvenes, con peciolo largo de 1-6 cm, también rojizo, y limbo de consistencia coriácea, verde mate por ambas caras, simple, de borde entero, forma lanceolada y algo curvada en hoz, de 8-30 cm de largo y 0,7-2 cm de ancho. Flores hermafroditas, dispuestas en grupos de 5-11 en inflorescencias tipo umbelas axilares largamente pedunculares, con un cabillo floral muy fino, de 5-12 mm y un pedúnculo de inflorescencia de 6-20 cm, de sección circular; la flor presenta un receptáculo en forma de copa articulado, en la fase de botón, a una especie de tapadera cónica, rematada en un pico largo, de 4-6 mm de longitud; el periantio tiene sépalos y pétalos soldados, midiendo en conjunto 6-10 mm; en el momento de la floración, la tapadera cónica se desprende, dejando salir y desplegarse a numerosos estambres, de largos filamentos blancos, que rodean a un pistilo formado por varias hojas carpelares soldadas, con ovario ínfero. Fruto seco, tipo cápsula de consistencia leñosa, de forma hemiesférica, de 5-8 mm de diámetro, abriéndose apicalmente por 3-5 valvas triangulares, liberando a numerosas semillas pequeñas y de color amarillo.

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El espino de Jerusalem (un nombre inapropiado porque no pudo estar en Jerusalem ya que es americana) es un árbol de la familia de las Leguminosas, por sus frutos tipo legumbres, subfamilia Cesalpinoideas, de flores regulares, no amariposadas, como el algarrobo o la acacia de tres espinas. Su nombre científico es Parkinsonia aculeata, cuya parte genérica alude a John Parkinson, botánico inglés a quien fue dedicado el género, y la parte específica alude a la presencia de espinas (aculeon = aguijón). Este género se diferencia de otras Cesalpinoideas por sus flores llamativas y hojas bipinnadas, y agrupa a una veintena de especies de origen americano o africano, como el palo verde (Parkinsonia torreyana), de Nuevo México, adaptada a climas semidesérticos.

Es un árbol perennifolio que empieza teniendo un porte arbustivo y acaba teniendo un porte arbóreo, aunque nunca superando los 8 m de altura, siendo frecuente que alcance unos 4 m de altura, un porte de arbolillo. Tronco delgado, espinoso, muy ramificado, sin pelos, de corteza lisa y verdosa; ramificación tortuosa, en zigzag, con algunas ramas colgantes, dando una copa muy clara cuando alcanza el porte arbóreo. Hojas perennes y en disposición alterna, con peciolo corto, de 1-2 cm de largo, espinoso (espinas cortas y curvas) compuestas, bipinnadas, don 2-4 segmentos o pinnas, con 15-45 cm de largo, raquis aplastado, alado y foliolos muy pequeños, de 1,5-6 mm, forma oval alargada, de borde entero, ligeramente asimétricos y de color verde brillante por ambas caras. Flores regulares, olorosas, dispuestas en racimos axilares delgados y flojamente delgados, de 7-14 cm de longitud, con un pedicelo corto de 5-25 mm; cáliz en forma de tubo corto, con 5 lóbulos lampiños, alargados y doblados hacia fuera: corola muy vistosa, de color amarillo, formada por 5 pétalos de 8-16 mm, libres y con uña, desiguales, siendo el superior algo mayor, acorazonado, con uña tomentosa; androceo con 10 estambres libres, con filamentos tomentosos en la base; gineceo con ovario súpero, tomentoso, con una sola cavidad y varios rudimentos seminales. Fruto seco y dehiscente, tipo legumbre, estrecho y muy alargado, de unos 5-15 cm de largo, comprimido lateralmente, deprimido en los espacios entre las semillas, de consistencia correosa y retorciéndose en la madurez, liberando semillas parduscas, alargadas y aplanadas, de casi 1 cm de largo.

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El coco plumoso o “palmera reina” con que también se conoce, es una de las muchas especies de la familia Palmáceas, extenso grupo caracterizado por su porte con un tronco, sin ramas, del que salen directamente de su ápice unas hojas en forma de penacho. Su nombre científico es Syagrus romanzoffiana, en la que el nombre genérico proviene del griego syagros, que significa jabalí, por el mal olor que Plinio le atribuía a unos dátiles no comestibles, aunque este género no podía conocerse entonces porque son especies exóticas para la región Mediterránea; el nombre específico alude al ruso Romanzoff, a quien fue dedicada la especie. A simple vista podría parecer una palmera del género Phoenix, pues sus hojas son también pinnadas y el peciolo de la hoja también es espinoso, pero se diferencia en que los segmentos de la hoja están plegadas hacia el envés (reduplicados), mientras que en las palmeras normales lo están hacia el haz (induplicados), aparte de que el aspecto general es diferente, con hojas más flexibles y tallos de textura menos áspera. A este mismo género pertenece la palmera arikury (Syargus schizophylla), de frutos anaranjados, que también se cultiva en el sur de España; la palma ouricuri (Syagrus coronata), muy parecida a la plumosa, pero más pequeña y los segmentos foliares más cortos. También se puede confudir con la butia (Butia capitata), planta que puede aparecer en algunos jardines de Málaga, pero que tienen hojas más oscuras, casi azuladas y la sección de sus foliolos no es plana, sino en uve. No deben confundirse estos cocos, como se les llama popularmente, con el auténtico cocotero (Cocos nucifera), productor de los sabroso frutos que llamamos cocos, el cual no tiene las hojas con el aspecto plumoso de la especie que nos ocupa, sus flores son purpúreas y sus frutos obviamente son mucho más grandes, de hasta 1 m de diámetro; además los cocoteros no se pueden cultivar al aire libre en España porque exigen climas tropicales.

Se trata de una planta que incluimos como “árbol”, a pesar de que en un sentido más estricto no debe ser considerado como tal, su tronco carece de ramas y sus hojas crecen directamente del ápice, haciendo que el tallo crezca a medida que va formando nuevas hojas. El porte es por tanto de una palmera, más parecida a la del cocotero común que a la palmera (Phoenix), pudiendo alcanzar una altura discreta, de no más de 20 m, aunque lo normal es que no supere los 12 m; tronco grisáceo, casi liso, de unos 30-40 cm de diámetro, dejando muy visibles las cicatrices de las hojas caídas. La falsa copa, formada exclusivamente por las hojas, recuerda a una palmera pero de hojas más flexibles, como las del cocotero. Hojas pinnadas, de 3-5 m de longitud, de aspecto típicamente plumoso, debido a que los segmentos laterales se disponen de forma desordenada, en lugar de formar un solo plano como en otras palmeras, además de que los foliolos, de un verde lustroso y sección transversal plana, son estrechos, insertos en un raquis en varias filas y en grupos diversos de 2-5. Flores pequeñas, unisexuales y en el mismo pie (monoicas), en inflorescencias de 1-2 m de largo, agrupando las flores en grupos de tres, en los que dos son flores masculinas y una flor femenina; periantio de color amarillo. Frutos ovoides, de 2-3 cm de largo por 1,3-1,7 cm de ancho, envueltos por fibras exteriormente, verdes al principio, y anaranjados cuando están maduros.

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