El GLP (Gas Liquado de Petroleo) es un gas mezcla de propano y butano que se obtiene del petróleo y el gas natural. Es un combustible utilizado para diversos propósitos, cuando se refiere a su uso en Vehículos se le suele denominar Auto Gas. Durante los últimos años se ha popularizado su uso como combustible alternativo a la gasolina en vehículos convencionales, ya sean preparados de fábrica o adaptados por el propio usuario, por supuesto esta mayor utilización es debido al precio del combustible y en menor medida a las ventajas medio ambientales que ofrece.

El precio del GLP ronda el 50% menos que el de la gasolina de 95 octanos, además tiene congelados los impuestos sobre hidrocarburos hasta 2018 por lo que su precio es muy estable, nada que ver con el diesel y la gasolina. Por otro lado sus emisiones son mucho más bajas beneficiándose de distintas ayudas y haciendo más ecológica la movilidad.

Los vehículos que pueden consumir GLP son bifuel, es decir también pueden y deben consumir gasolina, mientras el depósito de GLP tenga combustible el motor funcionará con este y al sobrepasar un nivel mínimo entra en acción la gasolina. Además en el arranque siempre se consume un mínimo de gasolina hasta que el motor consigue una temperatura óptima para su funcionamiento con GLP. Con lo cual un vehículo GLP tiene un depósito convencional de gasolina y otro depósito para el GLP que suele ser una bombona toroidal colocada en el hueco de la rueda de repuesto o en su defecto una bombona cilíndrica en el maletero.

Por norma general un vehículo movido por GLP suele perder entorno a un 3% de potencia, algo apenas apreciable, y el consumo suele incrementarse en un 5% que debido a su bajo precio hace que sea bastante más rentable que un diesel en consumo por kilómetros, de hecho muchos son los taxistas que se están pasando a esta tecnología.

Actualmente multitud de marcas venden su vehículos nuevos con la adaptación a GLP de fábrica, una de las que más esfuerzo hace en este sentido es Opel que ofrece casi toda su gama con esta opción, como ventaja el sistema tiene garantía del propio fabricante así como una adaptación perfecta al motor, además se beneficia de más ayuda que un vehículo convencional por el plan PIVE 2.

Otra opción es adaptar un vehículo gasolina a GLP mediante un instalador autorizado, para ello debe haber sido matriculado después de 2001 y no ser último modelo debido a que aún no se habrán desarrollado kits de adaptación. La adaptación consiste en la instalación de un kit mecánico formado por, entre otros elementos, un depósito de gas, una boquilla de carga que normalmente iría cerca o en el interior del tapón de la gasolina, un evaporador, un carril inyector de gas, una electroválvula, una centralita electrónica y un selector de gasolina a GLP, además de una reprogramación de la centralita ya existente. El instalador debe hacerse cargo de la utilización de un kit homologado así como de la burocracia para reflejar esta adaptación en los documentos del vehículo para no tener problemas a la hora de pasar la inspección técnica (ITV). Esta adaptación puede costar de 1.500€ a 3.000€ depende del instalador, tipo de vehículo y garantías ofrecidas. Con que se realicen de 15.000 a 20.000 Km al año es fácil de amortizar su instalación en dos o tres años.
Si se opta por la transformación de un vehículo de gasolina es muy importante que el instalador sea de confianza y que ofrezca una buena garantía. Aunque el GLP trata al motor y a todo el sistema de inyección y escape mejor que la gasolina algunos motores se resienten al ser convertidos y pueden dar problemas de válvulas, lubricación o durabilidad en general, con lo que no está demás informarse bien por parte de más de un instalador. Además si el instalador no ha transformado nunca un vehículo similar puede fallar la reprogramación de la centralita teniendo que pasar varias veces por taller hasta dar con el mapeado del motor correcto.

Actualmente Repsol es la compañía que más está promocionando la utilización de este combustible, cada año expande más y más su red de distribución sirviendo GLP en las gasolineras ya existentes además de dar apoyo logístico y técnico a marcas automovilísticas e instaladoras. En nuestra zona tenemos varías gasolineras con GLP en Málaga y al rededores y hay proyección de que vayan en aumento teniéndolas cada vez más cerca. El precio actual del GLP ronda los 0,75 € por litros casi la mitad que el precio de la gasolina.

Pros:
-Reducción de casi el 45 % en el coste del consumo y emisiones más bajas.
-Vehículos bifuel, pueden funcionar tanto con GLP como con Gasolina con tan solo pulsar un botón, aumentando la autonomía al rededor de los 1000 km sin repostar.
-Más limpio y menos ruidoso que la gasolina, trata mejor el motor consiguiendo más durabilidad y menor coste de mantenimiento.
Contras:
-Aún hay pocas gasolineras con GLP, en la Axarquía no hay ninguna por ahora.
-Con la instalación del depósito de GLP se pierde espacio en el maletero o la rueda de repuesto.
-Al aumentar los componentes mecánicos del vehículo hay posibilidad de más averías a lo largo de los años.

Foto: www.motorpasionfuturo.com