Tiendologuia.comLa ansiedad es cierto miedo a lo desconocido que puede acercarse del estado de angustia. Se manifiesta por ciertos síntomas: dolores de cabeza, calores, rampas, palpitaciones nerviosas, grandes transpiraciones, tensiones, aumento del caudal de la voz, llantos e incluso insomnios.

La persona siente temor a lo que pueda suceder, a lo desconocido, a no equivocarse, a no enfrentar una decisión importante, tiene cierta sensación de impotencia y de futuro incierto. A menudo imagina muchas cosas que ni siquiera son probables que sucedan, o interpreta su entorno de forma muy personal, sintiéndose agredida constantemente por las personas, palabras que escucha, etc.

Necesitan constantemente demostrar alguna cosa, sintiendo un fuerte temor a no ser visto o considerado como algo especial.

A menudo viven en función de lo que pensaran o dirán los demás de uno mismo respecto a las decisiones, actitudes, etc., algunos viven apegados a la imagen viviendo de alguna forma preso en las formas sociales, con una actitud interior constante y acentuada de querer quedar bien, de verse bien, de ser aceptados por los demás, de ser vistos, queridos, etc.

Viven desconectados con el presente, repasando constantemente lo que fue, lo que no fue, reclamos a veces silenciosos hacia lo que no se tuvo, a frustraciones o culpa de tiempo atrás, etc.

En ocasiones también es una falta de contacto con emociones profundas.

¿Qué hacer? Reprogramando tu forma de pensar y ver las cosas:

Las reacciones y actitudes que tenemos respecto a lo que vivimos se deben principalmente a que nuestra mente está llena de pensamientos e información que nos influye constantemente desde nuestro subconsciente, es decir, desde las cosas que hemos aprendido, vivido y experimentado, desde lo que nos dijeron en la infancia, lo que vemos en las noticias, lo que leemos y aceptamos como válido o verdadero.

La ansiedad y la tensión son sólo el resultado de hábitos en nuestra forma de ver la vida, reaccionamos con ansiedad e intranquilidad porque hay un bombardeo de pensamientos que se disparan automáticamente en nuestra cabeza cada vez que vivimos algo.

Para transformar realmente la ansiedad se requiere que absorbamos nuevas formas de ver y entender lo que vivimos, enfocar la vida desde aspectos más profundos y detener las interpretaciones automáticas que hace nuestra cabeza, sustituyéndolas por nuevos conocimientos, absorbiendo cada día nuevas formas de ver y de conectarnos con nuestro verdadero poder, mediante la meditación, ejercicio y respiración.