Tiendologuia.comEsta afección de la piel se limita, por lo general, a las partes grasosas del rostro. Con frecuencia se presenta al iniciarse la pubertad; puede limitarse a la adolescencia, aunque también prolongarse hasta después de los 30 años.

En el rostro, el acné se relaciona con la individualidad (cabeza = individualidad) y tiene relación con la armonía que vivo interiormente y a lo que sucede exteriormente. El rostro es esta parte mía que da la cara a los demás en primer lugar, la que me permite estar aceptado o rechazado.

El acné indica un deseo de no acercarse a los demás, de no dejarse ver demasiado, sobre todo de cerca. Este problema de la piel indica que la persona no se ama, que no sabe amarse y que tiene poca autoestima. Es un alma sensible, replegada sobre sí misma. Esta es la razón por la que se presenta en los adolescentes que se hacen muchas preguntas y que se avergüenzan fácilmente de sí mismos. En lugar de ir a esconderse, rechazan a los demás, alejándolos con su problema de la piel. Esta enfermedad también es frecuente en aquellos que se esfuerzan por ser otra persona para complacer a algún miembro de la familia.

Si eres adolescente y tienes acné, date un tiempo para revisar la percepción que tienes de ti mismo. Revisa qué actitud mental te impide ser tú mismo, y expresar tu verdadera individualidad. Tal vez creas que debes ser como tu padre, si eres hombre, o como tu madre, si eres mujer, o quizás te opongas de tal forma a ese padre o a esa madre, que te esfuerzas en ser lo contrario. En ninguno de los dos casos eres tú mismo.

Al ya no ser un niño y aún no adulto del todo, puedo sentirme en una posición incómoda con relación a mi propia imagen. Puede incluso que tenga miedo inconsciente de perder prestigio delante de lo que pueda pensar de mí mi entorno. Así el acné se manifiesta por un miedo inconsciente de mi sexualidad, por una tentativa de exteriorización de lo que soy verdaderamente. Como adolescente, mi comportamiento es entrar en contacto con los demás, incluso si quiero ardientemente hacer lo contrario.

Pregunta a los demás cómo te perciben. ¿Su percepción es igual a la tuya?

Si el acné surgió en la edad adulta, es posible que hayas reprimido las aflicciones vividas en la adolescencia, en especial los sentimientos que dañaban tu individualidad. Revisa qué sucedió justo antes de que el acné se manifestara: ello pudo despertar lo que viviste en tu adolescencia. Este es un recurso que tu cuerpo utiliza para ayudarte a sanar esas heridas ocultas en tu interior y que ya no puedes seguir rechazando. Se necesita mucha energía para mantener oculto el sufrimiento que produce una herida.

Tu cuerpo te dice que necesitas aumentar tu autoestima y reconocer tu propia belleza.

El acné puede situarse en diferentes partes del cuerpo. En la espalda, se refiere a mi pasado, mis costumbres, mis miedos anteriores y mis angustias. Es un modo de rechazarme. O bien puedo dirigir el rechazo hacía las personas por parte de quienes me parece recibir poco apoyo o sostén a mi respecto. Cuando se sitúa en la parte alta de la espalda, representa la ira reprimida o irritación que intenta hallar un alivio. En el pecho, representa el porvenir y lo que está previsto para mí. El acné significa la búsqueda de mi espacio vital y del respeto de los demás frente a éste.

Debo tomar mi lugar con el corazón e, incluso si necesario, expresar a los demás cuál es mi espacio y el lugar que pueden tomar con relación a mi espacio vital.

¡Me acepto y me amo tal como soy y dejo de querer complacer a los demás a toda costa!