
Si la economía es una película, los mercados financieros son el tráiler. Te cuentan —a su manera, con exageraciones y cortes rápidos— lo que creen que viene. A veces aciertan, otras se pasan de dramáticos, pero casi siempre se mueven antes de que veamos los datos “oficiales” (PIB, paro, inflación) en los titulares.




En el mundo de las inversiones, es normal escuchar a menudo la palabra “volatilidad”. Si eres un inversor novato, quizás te cause inquietud pensar en que el mercado pueda subir y bajar de manera brusca. Sin embargo, es importante comprender que la volatilidad no es sinónimo directo de pérdida, sino que forma parte natural y necesaria del juego de los mercados financieros.


