
No es fácil llegar a una final europea. Pero lo verdaderamente extraordinario es repetirla. Y eso es exactamente lo que ha vuelto a hacer el Amivel Reyes Gutiérrez. En un deporte donde cada detalle cuenta, donde el margen entre la gloria y la derrota es mínimo, plantarse dos años consecutivos en la pelea por un título continental no es casualidad. Es la confirmación de un proyecto sólido, ambicioso y, sobre todo, profundamente humano.
Esta vez el destino tenía preparada una prueba aún más exigente. No solo había que jugar una final, sino hacerlo en Estambul, en casa del anfitrión, con todo lo que eso implica y en un ambiente infernal. El Beşiktaş, además, no era un rival cualquiera; un equipo procedente de la Eurocup 1, con un potencial evidente y el respaldo de una grada volcada. Y, aun así, el Amivel no se encogió.
El 106-99 final habla por sí solo. Obligar a tu rival a alcanzar los 106 puntos para ganarte en una final europea no es una derrota cualquiera. Es competir sin complejos. Es mirar de frente a la élite y decir: “aquí estamos”. Porque en muchas jornadas de nuestra liga, anotar 99 puntos no solo te da la victoria, te la asegura con solvencia. Pero esto era otra historia. Era una final. Y el rival, además de calidad con grandes jugadores, contaba con un empuje ambiental difícil de igualar propio de aquellas tierras.

A todo ello hay que añadir un hándicap silencioso pero determinante como fue un virus estomacal que afectó a varios jugadores durante el torneo y que uno de nuestros referentes, Ezequiel Jaime Esparza jugara lesionado en su muñeca. Preparar una final así ya es complicado. Hacerlo con parte de la plantilla al límite físico roza lo heroico. Y, sin embargo, el equipo respondió. Lo hizo desde el primer momento, como ya había demostrado en semifinales, en un partido de máxima igualdad resuelto con carácter y oficio frente al conjunto francés del Les Aigles du Velay por 65-56.
En el pabellón Ahmet Cömert, con un ambiente ensordecedor, el Amivel volvió a dejar claro que ya no es una sorpresa. Es una realidad consolidada del baloncesto europeo en silla de ruedas. Un equipo que compite, que cree, que nunca se rinde. Que cae, sí, pero siempre con honor. Porque perder duele. Claro que duele. Pero no todas las derrotas son iguales. Hay derrotas que empequeñecen… y otras que engrandecen. Esta pertenece, sin duda, a las segundas. Tiene sabor a orgullo. A trabajo bien hecho. A identidad.

Y es que Amivel es mucho más que un equipo de baloncesto como demostramos en el programa Abriendo Caminos de VE TV dedicado a esta gesta. Una asociación que cambia vidas. Que genera oportunidades donde muchas veces solo hay dificultades. Más de 80 personas encuentran en este proyecto no solo ocupación, sino dignidad, estabilidad y futuro. Detrás de cada partido hay una historia. Detrás de cada logro, una razón mucho más profunda que un resultado. Desde aquel germen inicial impulsado por un grupo de Frater Cristiana en mi añorada Parroquia de Las Claras, hasta convertirse en un referente europeo, Amivel ha ido construyendo algo que trasciende el deporte. Inclusión, compromiso, familia. Palabras que aquí no suenan a discurso, sino a realidad cotidiana como manifestaron en el programa televisivo su fundador y actual director deportivo, Paco Aguilar; la presidenta Cristina Quintero, y un ejemplo de todo ello, Antonio Gómez, que nos regaló su testimonio de cómo le ha cambiado la vida al llegar a Amivel hace pocos años y la labor que se hace además en la Escuela deportiva de baloncesto que posee el club.

Por eso, este subcampeonato europeo sabe a oro. Porque no solo habla de baloncesto. Habla de personas. De superación. De comunidad. De caminos que se abren cuando alguien decide no rendirse. Amivel lo ha vuelto a hacer. Y lo seguirá haciendo. Porque hay proyectos que no se miden en títulos, sino en el impacto que dejan en los demás. Y seguimos caminando juntos para orgullo de Vélez-Málaga. Lo próximo ahora, la Final Four por el título de liga entre los cuatro mejores equipos de España. Y ahí va a estar nuestro Amivel Reyes Gutiérrez.
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