Vivimos en una época en la que tenemos al alcance de la mano toda la tecnología y aparatos que nos hacen la vida más fácil, como lavadoras, ordenadores, teléfonos móviles… pero, parece que todo es más complicado en la actualidad que hace algunas décadas. La mayoría de nosotros sufrimos muchos despistes en nuestro día a día, lagunas, lapsus y olvidamos datos que a veces son importantes. Si analizamos como es nuestra sociedad, nos damos cuenta de que vivimos rodeados de una gran sobreestimulación informativa. Desde que empezamos nuestra mañana, encendemos la televisión o la radio para saber qué ocurre a nuestro alrededor. Sabemos que pasa en nuestro entorno más cercano y en lugares remotos. Imagínate cómo era hace unos años, vivir sin televisión o sin conocer tantos datos en tan poco tiempo. Esta inmediatez y sobreestimulación genera una aceleración de nuestra vida. Vivimos con menos pausas y con más estrés y ansiedad. Nos sobrecargamos con múltiples tareas para llegar a todo y ser la mejor versión de nosotros mismos, y esto tiene un sobrecoste en nuestra salud. A pesar de que todo esto son consecuencias del momento actual que vivimos, podemos intervenir para mejorar nuestra calidad de vida. ¿De qué manera puedo cambiar esto? Podrías introducir algunas pautas en tu día a día, te pongo algunos ejemplos.
Busca momentos de tranquilidad sólo para ti. Pueden ser pocos minutos o incluso alargarlo algo más si es posible. Sentarte en un lugar cómodo y simplemente cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración. Si surgen pensamientos intrusivos, puedes visualizar imágenes que te relajen, como algún paisaje de tu agrado, una playa paradisíaca, un bosque frondoso, o un sendero con un arroyo de agua refrescante. Añádele detalles, diferentes tonos de color en las hojas, en el agua, algún animalillo que aparece, incluso puedes añadir algún sonido o algún olor. El ejercicio de concentración para imaginar todo ello te ayudará a ir eliminando esos pensamientos que no te dejan de asaltar en todo el día. Este ejercicio se llama visualización guiada y es muy efectivo. No te sientas culpable por realizar estas pequeñas paradas o pausas, ya que realmente van a ayudar a centrarte.
Haz pequeñas listas con todo aquello que tienes que hacer de forma inmediata y a corto plazo. Coloca esas listas en lugares visibles para ti. Este ejercicio puede ayudarte a evitar algún despiste en alguna cita médica, por ejemplo, o si tienes que recoger a tus niños a cierta hora, etc.
La música puede ser de gran ayuda. Escuchar música relajante, a un volumen medio-bajo, a la vez que intentas colocarte en una postura cómoda, destensando activamente tus músculos, también es un ejercicio muy recomendable para desconectar en esos días repletos de tareas.
Puedes combinar estas tareas con la meditación, o realizando algo de ejercicio. Normalmente la gente que hace deporte, escucha música que les activa mucho más. Prueba a ponerte una música suave. Se ha puesto de moda un tipo de música o sonidos que utilizan ciertas frecuencias que ayudan a armonizar nuestro interior. Podrías probar hasta encontrar aquellas melodías que te ayudan a parar un poco para no sentir ansiedad.

Ejercicios de respiración. Cierra los ojos y céntrate en tu respiración. El siguiente ejercicio es un ejemplo de este tipo de técnica para ayudar a relajarte.
Respiración 4-7-8 . Es una de las técnicas más rápidas para reducir la frecuencia cardíaca y la ansiedad:
- Inhala por la nariz contando hasta 4.
- Retén el aire contando hasta 7.
- Exhala lentamente por la boca (haciendo un poco de ruido) contando hasta 8.
- Repite este ciclo 4 veces (o las veces que necesites según el momento).
Ejercicio de anclaje sensorial. Técnica 5-4-3-2-1. Es un ejercicio de atención plena que te obliga a salir de la sobrecarga mental y focalizarte en el presente. Busca conscientemente a tu alrededor:
- 5 cosas que puedas ver.
- 4 cosas que puedas tocar o sentir.
- 3 cosas que puedas escuchar.
- 2 cosas que puedas oler.
- 1 cosa que puedas saborear.
Estos son algunos ejemplos, pero existen muchísimos más. Si consigues incorporar estas pautas en tu día a día lo notarás increíblemente. Encontrar un poco de paz entre tanto caos es sanador y te ayudará a mejorar tu equilibrio interior.

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