Mientras el fútbol axárquico sigue buscando su rumbo, hay un equipo que continúa llevando con orgullo el nombre de Vélez-Málaga y de toda la comarca por las canchas de España. El Amivel Reyes Gutiérrez ha vuelto a demostrar esta temporada que los límites están para superarlos y que la ilusión, el trabajo y el compromiso pueden competir de tú a tú con los gigantes. El conjunto veleño escribió en Guadalajara una de las páginas más brillantes de su historia al clasificarse por primera vez para la final de la SuperLiga de Baloncesto en Silla de Ruedas. Y lo hizo derribando un muro que parecía infranqueable. En semifinales derrotó al Amiab
Albacete por 69-73, un equipo que llegaba invicto durante toda la competición y que partía como gran favorito para revalidar el título. La victoria no fue una sorpresa, fue la confirmación de que Amivel llevaba años llamando a la puerta de la élite y estaba preparado para derribarla.
El sueño pudo ser aún mayor. En la final esperaba el CD Ilunion, campeón de Europa y referencia absoluta del baloncesto en silla de ruedas continental. Sin embargo, lejos de conformarse con haber llegado hasta allí, el equipo dirigido por Jorge Borbas y Paco Aguilar volvió a competir con una personalidad admirable. Durante muchos minutos dominó el encuentro y llegó a hacer creer a toda una afición que lo imposible podía hacerse realidad. Finalmente, la calidad y experiencia de los madrileños acabaron imponiéndose por 75-85, pero el marcador nunca podrá reflejar la enorme dimensión de lo conseguido. Porque los títulos son importantes, pero hay victorias que trascienden los trofeos. Este histórico subcampeonato nacional sitúa a Amivel entre los grandes del deporte español y confirma el extraordinario trabajo que desde hace años se viene realizando desde el club.

El reconocimiento recibido el lunes 1 de junio en el Ayuntamiento de Vélez-Málaga fue más que merecido. Nuestras autoridades quisieron agradecer a unos deportistas que se han convertido en auténticos embajadores de la ciudad. Una vez más, el Amivel Reyes Gutiérrez nos ha hecho sentir orgullosos. Nos ha demostrado que los sueños pueden perseguirse hasta el último segundo y que el verdadero éxito consiste en no dejar nunca de intentarlo. Felicidades, campeones. Y, sobre todo, gracias por hacernos soñar.


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