La psicología se centraba fundamentalmente en sus inicios en estudiar al ser humano a nivel evolutivo durante toda su existencia vital. Durante décadas los estudios se enfocaban en la enfermedad mental y en los trastornos que hacían que las personas se sintiesen mal y cómo los pensamientos afectaban a cómo se comportan. Identificando esos pensamientos y trabajando sobre ellos, podíamos cambiar hábitos estresantes y moldear el comportamiento humano. A raíz de estas investigaciones empezó a germinar la idea de la psicología positiva. El psicólogo estadounidense Martin Seligman fue uno de sus precursores. La psicología positiva se fundamenta en centrarse en aquellos aspectos que van a conseguir que la persona se sienta bien, sea más positiva y mantenga en el tiempo esa sensación. El Modelo Perma, diseñado por este psicólogo se basa en esos 5 elementos que van a permitir que el sujeto se centre en lo positivo como fuerza del cambio a nivel de su forma de pensar y de su comportamiento.
Los 5 factores del modelo Perma son los siguientes:
P: “Positive Emotions”. Emociones positivas. Se trata de aumentar el número de emociones positivas y ser más conscientes de ellas. Así, nos damos cuenta de cuántos pensamientos y emociones negativos arrastramos en nuestro día a día y vamos a ir incorporando los pensamientos positivos y las emociones positivas que surgirán a raíz de estos nuevos pensamientos positivos. Incorporaríamos más pensamientos sobre la paz, la gratitud, la inspiración, la esperanza, la curiosidad, el amor …
E: “Engagement”. Compromiso. Se trata de buscar aquellas actividades que hagan que te sientas en conexión contigo mismo, aquello en lo que te sientas activo y con un propósito en armonía con tu yo interior. Buscar un propósito de vida, algo que resuene contigo. Podría ser desde pintar un cuadro, dedicar tiempo a la jardinería para cuidar plantas, o simplemente decidir incorporar cada día algún acto amable con otra persona. Tener este tipo de iniciativas te hacen más consciente del presente y te focalizan en algo positivo para ti.
R: “Relationships”. Relaciones positivas. Este punto consiste en intentar mejorar nuestras relaciones personales. Aquí es fundamental el hacer autocrítica para saber qué puntos debemos mejorar. Mejorar nuestras habilidades sociales y tratar de mejorar las relaciones con los demás, ayudará sin duda a que nuestro bienestar sea mayor. Aquí es donde surgen la mayoría de los conflictos, y donde una mala gestión de nuestras emociones deriva en que nos enroquemos continuamente en el mismo tipo de situaciones negativas con los demás una y otra vez.
M: “Meaning and purpose”. Propósito y significado. Este factor se refiere a ir dando pasos a una mejora general del sentido de tu existencia. Buscar una respuesta a la pregunta del por qué estamos aquí y que podemos hacer para convertir a este mundo en un mundo mejor. Si eres capaz de trabajar este punto conseguirás salir de tu burbuja individualista para ser parte de un bien mayor.
A: “Accomplishment”: Éxito y sentido del logro. Implica ir poniéndonos metas e ir cumpliéndolas. El nivel de satisfacción personal por cada logro conseguido hará que nos sintamos mucho mejor y que seamos más estables y autónomos.
Con toda esta información debemos ser cautelosos. El ponerse uno mismo como el centro de todo y luchar por nuestra felicidad, es un mensaje que si no está bien enfocado puede hacer más daño que ser de utilidad. Lo veo a diario a mi alrededor. Un “emponderamiento” mal entendido de que la felicidad de uno mismo está por encima de todo, que “los demás son los que actúan mal y que son los que me hacen daño”. “Ellos son los egoístas, YO soy la persona bondadosa de las que todos se aprovechan”,…esas afirmaciones resultado de esta “moda” en psicología resulta en una negativa gestión de las emociones y una muy poco objetiva visión de la realidad. En este momento en el que nos encontramos, el nivel de información es inmenso, estamos sobre estimulados. Libros de autoayuda de todo tipo, videos, podcasts, charlas, gurús que dan consejos y una infinidad de mensajes que recibimos a diario sobre cómo debemos cuidar nuestra salud mental poniéndonos a nosotros en primer lugar ante todo y todos. Si ese mensaje o paradigma a seguir está mal enfocado, puede que dé lugar a una manera incorrecta de gestionar nuestras emociones. Habría que buscar un equilibrio entre la psicología positiva y la autocrítica. Es fundamental conocer nuestras fortalezas y debilidades para poder alcanzar la serenidad y la paz mental necesarias para convivir con nosotros mismos y con los demás.
“La felicidad verdadera proviene de elevar el listón para uno mismo, no de compararse con otros”.
Martin Seligman, psicólogo estadounidense,“La auténtica felicidad” 2002

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