Imagínate que vas al banco de tu barrio y te ofrecen un préstamo con un interés ridículamente bajo, digamos del 1% anual. En lugar de usar ese dinero para reformar la cocina, te vas corriendo al banco de la acera de enfrente, que te paga un 8% anual solo por dejar los ahorros en una cuenta a plazo fijo.
Haces las matemáticas rápido: pides el dinero al 1%, lo metes al 8%, te sientas a ver Netflix y te embolsas un 7% limpio de diferencia sin haber puesto un solo euro de tu propio bolsillo.
Felicidades. Acabas de entender, sin tecnicismos raros, qué es el Carry Trade.
De la teoría a la realidad de Wall Street
En el mundo de las grandes ligas financieras y el mercado de divisas (Forex), esto no se hace con el banco de tu barrio, sino con países enteros.
El carry trade es una de las estrategias más viejas y populares del mercado. Consiste, básicamente, en vender o pedir prestada una moneda de un país con tasas de interés por los suelos (la “moneda de financiación”) para comprar otra moneda de un país con tasas de interés muy altas (la “moneda de rendimiento”).
Para que te hagas una idea, los dos protagonistas históricos de esta película suelen ser:
- El Yen Japonés (JPY): Japón lleva décadas con tipos de interés cercanos al 0% (e incluso negativos). Es el “dinero gratis” por excelencia para los inversores.
- El Dólar Australiano (AUD), el Peso Mexicano (MXN) o el Dólar Estadounidense (USD): Países que, para frenar la inflación o atraer capital, suelen tener tipos de interés mucho más jugosos.
¿Por qué no todo el mundo es multimillonario con esto? (El “Pequeño” Riesgo)
Si suena demasiado bonito para ser verdad, es porque hay trampa. En el papel, el carry trade es una máquina de hacer dinero gratis. En la práctica, juegas con fuego por una variable que nadie puede controlar: el tipo de cambio.
Volvamos al ejemplo del principio. Imagina que pides prestados yenes japoneses, los cambias a pesos mexicanos y los pones a rendir. Todo va de maravilla hasta que, de repente, el yen se fortalece un 10% frente al peso mexicano.
Cuando vayas a deshacer la operación para devolver los yenes que debes, descubrirás que ahora necesitas muchos más pesos de los que tienes para comprar los mismos yenes. Tu ganancia del 7% por intereses se ha evaporado y ahora estás en pérdidas.
La regla de oro del Carry Trade: Esta estrategia funciona de maravilla cuando los mercados están tranquilos y estables. Pero cuando hay pánico global, todo el mundo corre a devolver sus deudas, el yen se dispara y los inversores sufren lo que en Wall Street llaman un unwind (un desmantelamiento) que puede hundir mercados enteros en cuestión de horas.

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