
El apego sería en psicología un vínculo afectivo profundo y duradero que suele surgir en la infancia con las figuras más significativas como padres o cuidadores. Este vínculo les proporciona seguridad, confianza y una base que les permite explorar el mundo que les rodea. De ese vínculo, además, depende en gran medida la futura personalidad, la autoestima y cómo nos vamos a relacionar cuando seamos adultos.








