
Gran parte de la insatisfacción personal que sufrimos día a día se genera a raíz de las interacciones con las demás personas que nos rodean. Debemos lidiar diariamente con desconocidos y con personas cercanas a nosotros, como familiares directos o más lejanos y con amigos y conocidos. Debido a las diferentes personalidades y por las experiencias vividas previamente, continuamente aparecen pequeños roces o incluso conflictos mayores. Aprender a lidiar con ello puede aliviar mucho nuestro estrés mental.






