
Uno de los grandes logros de la psicología contemporánea es poner el foco en las emociones y cómo se gestionan. Una buena gestión y control emocional es la clave para poder tener una vida más plena. Ante una misma situación cada uno de nosotros reaccionaría de forma diferente. De igual forma, cuando algo nos sucede crea un impacto emocional distinto dependiendo de cada persona, de sus vivencias personales, de su personalidad, de su esquema mental. Cuando nacemos, además del gran porcentaje genético que poseemos y forma nuestra esencia, vamos viviendo diferentes experiencias vitales, vínculos personales, primero con nuestros familiares y más tarde con compañeros de clase y otros adultos. Todas estas interacciones van formando nuestra personalidad, además de una visión del mundo y de los demás que hará que tengamos reacciones y comportamientos determinados cuando algo nos pasa.




En el mundo de las inversiones, es normal escuchar a menudo la palabra “volatilidad”. Si eres un inversor novato, quizás te cause inquietud pensar en que el mercado pueda subir y bajar de manera brusca. Sin embargo, es importante comprender que la volatilidad no es sinónimo directo de pérdida, sino que forma parte natural y necesaria del juego de los mercados financieros.

